Gracias a este arnés de seguridad, el peque puede dar sus primeros pasos con la tranquilidad de estar sujeto en todo momento y evitar las frecuentes caídas y golpes. Se trata de un producto muy cómodo y fácil de utilizar ya que el adulto puede mantener en todo momento una postura erguida. El niño también caminará más cómodo y podrá controlar mejor el equilibrio, ya que no necesita ir siempre de la mano del adulto. Configuración en dos etapas y cuando el bebé empiece a andar: De 12 a 18 meses y de 18 a 48 meses. Tejidos transpirables para un mayor confort.

